¿Tienes la suerte de poder decir que has conocido a tu ídolo?
No sale nunca de tus pensamientos, te pasas día y noche soñando en tocarlo, oír su voz en directo, tenerlo delante, chillarle que le quieres y que lo es todo para ti.
Pero luego piensas... ¿Y si nunca podré conocerlo? ¿Y si nunca viene a mi ciudad? Y entonces te deprimes, lloras ante la impotencia de saber que mucha gente ha podido satisfacer de la experiencia de verlo en carne y hueso.
Pero una cosa os puedo asegurar: Si luchas por ellos, los sueños se cumplen. A veces cuesta más, a veces cuesta menos, a veces parece imposible. Aunque en este mundo no hay nada imposible.
Os quería hablar sobre ese sentimiento al poder decir: HE CONOCIDO A MI ÍDOLO, LE HE TOCADO Y HE PODIDO HABLAR CON ÉL.
Es una cosa que muy poca gente puede decir y por eso me siento privilegiada. Cuando te mira a los ojos, se para el mundo y desearías que no hubiera mañana, que todo se paralizara en ese momento y vivir para siempre con su mirada clavada en tu mirada. Saludarle, abrazarle, darle besos, mirarle, hablarle, hacerte una foto con él... A eso le llamo yo momentos que siempre serán eternos.
Cuando le vi por primera vez a través de la pantalla del televisor nunca llegué a imaginar que se convertiría en mi ídolo, que me traería cosas tan buenas a mi vida y que algún día podría llegar a conocerlo.
Así que no perdáis la esperanza, luchad con todo vuestro corazón, con todas vuestras fuerzas, haced lo posible para conocer a la persona que os saca una sonrisa diaria, os aseguro que no os arrepentiréis.
Y si has tenido tanta suerte como yo y has podido conocerle, sé feliz y disfruta de esos momentos eternos. Nunca se sabe si algún día se podrá repetir...